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El de todas las mañanas merece algo que el de paso no tiene.

En un café la visita es corta y se repite. El cartón se queda en la casa el día que más compra. El pass no.

Barra de una cafetería. Ilustración, no es un negocio de Vecero.
Ilustración. No es un negocio de Vecero.

Ritmo de visitaVarias veces por semana, a veces dos veces al día

Regla de ejemplo8 visitas, 1 bebida

Quién sellaEn la barra, mientras sale la bebida

La regla, en la mano del cliente

Ejemplo: 8 visitas, 1 bebida. Tú fijas el número.

Lo que duele hoy

Sellar tiene que caber dentro de la fila

En un spa el sello se pone con la cuenta abierta y sin prisa. En un café hay cuatro personas esperando y el que está sellando también está haciendo la bebida. Si sellar toma más que servir, nadie lo va a hacer después de la segunda semana.

Por eso el momento correcto no es cuando el cliente paga: es mientras sale la bebida. Ese es el hueco muerto de la barra. El cliente ya pidió, ya pagó, tiene el teléfono en la mano y está esperando de todas formas.

La cuadrícula se confirma en una pantalla, no en un botón escondido, justamente porque en esa velocidad es donde se cometen los errores. Un sello no se puede deshacer. Vale la pena que quien está detrás de la barra lo sepa el primer día y no el día que se equivoque.

Dos sellos al día, y aquí sí importa

Vecero pone un tope de dos sellos por tarjeta en un mismo día calendario. En un spa ese tope es teórico: nadie se hace dos masajes seguidos. En un café es la regla que más se va a tocar.

El cliente de oficina que baja por un café a las ocho y por otro a las cuatro genera dos sellos legítimos, y está bien que los genere: vino dos veces. El tercero del mismo día no suma. Eso impide que alguien llene media cartilla en una tarde larga y mantiene la cuenta atada a visitas, no a consumo.

Si quieres premiar consumo y no visitas, este no es el producto. Vecero cuenta veces que volvió, no cuánto gastó.

El oficio donde más se instala

Un café tiene más clientes distintos que un spa, y por definición eso significa más pases instalados. Conviene mirarlo de frente porque es la parte del costo que más crece aquí: se paga por cada pass que queda instalado y una vez al mes por cada tarjeta que recibió al menos un sello.

La contrapartida es que en un café las tarjetas se llenan rápido y el cliente vuelve a empezar. Un programa de ocho visitas con ritmo de dos o tres cafés por semana se completa en menos de un mes. Un spa tarda medio año en llegar al mismo punto.

También significa que el que probó una vez y no volvió no te cuesta mes a mes: si su tarjeta no recibió sellos, no entra en la cuenta de ese mes. La cifra completa, con un ejemplo en plata, está en la página de precios.

La recompensa es la bebida, no un descuento

En un café la recompensa natural es la bebida completa, y funciona mejor que un porcentaje por una razón concreta: el cliente ya sabe exactamente lo que vale, porque la compra tres veces por semana.

Un 10% de descuento en el noveno café es aritmética que nadie hace en la fila. Un café gratis es una cosa que se entiende sin explicar y que se cuenta a alguien más.

Deja claro, eso sí, qué bebida entra. Si la recompensa es “una bebida” y el cliente pide el especial de la casa con leche de almendras, ya la decidiste sin querer. Dilo antes: la bebida de la carta base, o hasta cierto valor. Se dice una vez, al emitir la tarjeta, y no se vuelve a discutir.

Preguntas de cafeterías

¿Ocho cafés para uno gratis no es lo de siempre?

El número es tuyo. Ocho es un ejemplo de ritmo semanal. Lo que cambia no es la cuenta: es que el pass está en el teléfono, no en una tarjetita detrás de la caja.

¿En hora pico se puede sellar?

Sí. El validador confirma y sigue. Si la cámara del iPhone falla, pega el id de la tarjeta. No hay app que descargar detrás del mesón.

Si un cliente viene en la mañana y en la tarde, ¿son dos sellos?

Sí, y es el único oficio donde pasa seguido. El tope es de dos sellos por tarjeta al día. Un tercer café del mismo día no suma, y eso evita que alguien llene la cartilla en una tarde.

¿Sirve para el que compra para llevar sin sentarse?

Sí. La visita es la compra, no la mesa. El pass se muestra en la barra igual que se mostraría sentado. Para un café de oficina, ese cliente de paso rápido suele ser el grueso del programa.

Las dudas que no son de oficio —Android, datos, activación— están enpreguntas frecuentes.

El flujo no cambia con el oficio

Emitir, sellar, entregar.

Lo que cambia es la cadencia y el número de la regla. Elflujo completo es el mismo en los cuatro oficios, se cobra de la misma forma y viveen Apple Wallet.

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