Tres movimientos. La cuadrícula es el hilo. No hay app que descargar, ni para ti ni para el cliente.
1. Emitir
Creas el negocio, eliges cómo se ve el pass y fijas la regla: N visitas, una recompensa. Mandas un link por WhatsApp. El cliente pone nombre, teléfono y correo, y agrega el pass a Apple Wallet.
No emites tarjetas el día que te registras. Vecero revisa y activa la cuenta a mano. Hasta ese momento no hay pass ni cobro.
2. Sellar
En cada visita el cliente muestra el pass. Quien sella entra a Vecero en el iPhone o el iPad, confirma y listo. Si la cámara falla, pega el número de la tarjeta.
Un sello no se puede deshacer. Por eso la confirmación muestra la cuadrícula, no un botón escondido. Máximo dos sellos por tarjeta al día.
3. Entregar
Cuando la cuadrícula se llena, hay recompensa. El validador la entrega y el ciclo puede volver a empezar, según la regla que dejaste activa.
El cliente nunca tuvo una cuenta de Vecero. Su identidad es el teléfono, en tu negocio. Si pierde el pass, lo recuperas con ese mismo número.
Lo que hay que decidir antes de emitir
El flujo es corto, pero tiene tres decisiones que después no conviene mover. Vale la pena tomarlas antes de mandar el primer link, no con la primera tarjeta ya en la calle.
Cuántas visitas. El número sale de tu cadencia. Ocho visitas son cuatro meses en una barbería y casi un año en un spa. Un programa que nadie termina no premia a nadie.
Qué cuenta como una visita. Si tu negocio vende servicios de precios muy distintos, decídelo y escríbelo donde recepción lo vea. El tope técnico son dos sellos por tarjeta al día.
Qué recompensa. Que se sienta a regalo sin costar como uno. Un servicio propio funciona mejor que un porcentaje: un descuento se compara con el de al lado, un servicio no.
Si vendes masajes, cortes, tintes o café, el flujo es el mismo y solo cambia la cadencia. Las tres decisiones, con la cuenta hecha por oficio, están en para tu oficio. Lo demás:cómo se cobra ypor qué no hay app.